(Pulso) Se formó en la Comisión Nacional de Medio Ambiente donde llevó una carrera en ascenso; fue director regional y pasó a formar parte de la dirección ejecutiva, y tras sus buenos resultados pasó a liderar el poderoso Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). Era la cúspide de la carrera profesional del ingeniero Jorge Troncoso hasta que ésta se vio truncada tras evaluar favorablemente el proyecto minero Dominga y presentar diferencias irreconciliables con quien reemplazarÃa a su entonces jefe el biólogo marino Pablo Badenier. El proyecto rápidamente se transformó en la piedra en el zapato del ministro de Medio Ambiente, Marcelo Mena, quien lideró su rechazo en el Comité de Ministros y desautorizó el trabajo de evaluación ambiental que habÃa realizado Troncoso y su equipo directivo de 34 profesionales, respecto al proyecto que inyectarÃa en la comuna de La Higuera, región de Coquimbo, más de US$ 2.500 millones.
En esta entrevista el ex director del SEA, y actualmente gerente técnico en gestión ambiental en ANAGEA, habla por primera vez de los motivos de su salida del servicio en abril, sus roces con el ministro Mena y los atributos técnicos ambientales que tiene Dominga para su construcción.
¿Su partida del SEA se debió a diferencias por Dominga?
-Dominga es un proyecto de desarrollo minero, como tanto otros que el Servicio ha evaluado. El SEA hizo su trabajo y, desde nuestra mirada, se hizo bien, apegado a lo que establece la norma.
Algunos sostienen que fue porque rechazó revertir la opinión técnica del servicio sobre Dominga.
-La opinión del Servicio respecto de ese proyecto fue presentada en la Comisión de Evaluación por el equipo del SEA Región de Coquimbo. Como Director estuve de acuerdo con ese análisis y al dÃa de hoy lo sigo compartiendo, y me hago responsable de esa posición. Si hubiese seguido como director, no podrÃa haber llevado al Comité de Ministros una propuesta de rechazo al recurso presentado, pues ética y profesionalmente hubiese sido impresentable. Hubiese correspondido que el Servicio haya seguido sosteniendo esa posición.
¿Pero se le pidió revertir la opinión técnica del servicio?
-Hubo una diferencia de criterios sustantiva respecto de cómo entender el funcionamiento del Sistema de Evaluación Ambiental.
¿Sufrió presiones por parte del ministro Mena por Dominga?.
-Las conversaciones personales no las comento.
Desde el Ministerio de Medio Ambiente dicen que su salida responde a un mal desempeño profesional.
-Los resultados del trabajo realizado por el Servicio en los años que yo lo lideré, están en el Acta de Entrega del Cargo y en los resultados del cumplimiento de cada uno de los objetivos y metas que nos trazamos. No veo qué es lo cuestionable de la gestión que hizo el equipo que lideré durante más de tres años. Además no es el actual ministro de Medio Ambiente quién, con fundamento y prestancia, pudiera hacer alguna observación a mi gestión.
Entonces descarta presiones por parte de Medio Ambiente.
-Con el Ministro tuvimos claras diferencias de criterio respecto de cómo debiera operar el sistema de impacto ambiental en Chile, pero mi cargo era de Ãndole técnico. En la medida que uno reciba presiones, claramente esas presiones intercedieron en las decisiones y lo que corresponde es retirarse cuando uno se ve sometido a esa situación.
Funcionarios del SEA han señalado que actualmente existe una intervención polÃtica en el servicio por parte del ministro Mena.
-El ministro Mena no pudo nombrar a un director ejecutivo de su confianza, razón por la cual descabezó tres departamentos técnicos claves para la gestión de la Dirección Ejecutiva del SEA y conformó un gabinete polÃtico al interior del Servicio, trasladando al SEA a tres funcionarios de su confianza para ocupar esas posiciones claves. Estos departamentos descabezados debÃan resolver la propuesta del SEA en el Comité de Ministros. El gabinete polÃtico asumió las funciones del Departamento de Asuntos Estratégicos que lideraba la ingeniero Mayra Barrero, quien fue despedida, además de tomar las funciones de los departamento de Control de Gestión y del departamento de Regiones. Además, el ex jefe de gabinete del ministro, llegó a hacerse cargo de la división de Evaluación Ambiental y Participación Ciudadana, que era liderada por el biólogo Marino Christian Betancourt. Esas decisiones configuran una intervención polÃtica.
¿Dirigida al proyecto de Andes Iron?
-Esa nueva configuración modificó la opinión que tenÃa el servicio por otra contraria. Es muy raro lo que pasó tanto en el Ministerio de Medio Ambiente, a través del informe de la subsecretarÃa, como en el SEA.
¿Qué diferencias mantenÃa con Mena?
-Con el ministro alcancé a trabajar un par de meses. Nos reunimos en unas 5 o 6 oportunidades. TenÃamos apreciaciones o análisis distintos respecto de la judicialización de proyectos y respecto de cómo abordar determinadas evaluaciones ambientales de algunos proyectos.
El ministro Mena apuntó a la deficiente información de lÃnea base.
-Decir que no hay antecedentes de lÃnea base refleja un desconocimiento evidente de los antecedentes que existen en el expediente.
¿Dominga cumplÃa con las exigencias medioambientales?
-Desde el punto de vista de lo que obraba en el expediente en el momento en que el SEA emite el ICE, el proyecto cumple con los requisitos ambientales.
Medio Ambiente no opinó lo mismo.
– La determinación del Comité de Ministro es una decisión absolutamente polÃtica. El SEA tenÃa una opinión madura y bien fundada de Dominga y esa opinión fue cambiada en un lapso de tiempo extremadamente corto y sin ningún fundamento serio o responsable.
¿Qué opina de Céspedes?
-Me parece legÃtimo y apropiado que el ministro Céspedes haya pedido extender el tiempo de evaluación del recurso, en tanto se cita a la reunión del Comité de Ministros con dos dÃas de anticipación, lo que transgrede lo establecido en el reglamento de sala.