(Pulso) Tras varios meses de preocupaciones por el escenario externo para la economÃa chilena, sumado a una lenta recuperación de la actividad local, algunas voces se han cuestionado si el rating de crédito soberano de Chile –“AA-†según S&P, la más alta en América Latina– podrÃa enfrentar una posible caÃda. Joydeep Mukherji, Managing Director de S&P Global Ratings, a cargo de calificaciones soberanas para América Latina, explicó desde Nueva York que las clasificaciones no responden sólo a cifras de déficit fiscal o deuda sobre crecimiento, sino que a un conjunto de factores.
Si tuviera que describir el panorama de la economÃa chilena en este momento, ¿qué dirÃa?
—La clasificación es “AA-†con perspectiva “estableâ€. ¿Qué quiere decir? Que a pesar de todo lo que ha pasado este año, no hemos cambiado nada en la calificación y la perspectiva.
¿Cuáles son los mayores riesgos para la economÃa?
—Chile tiene como pilar de su clasificación una serie de reglas o disciplinas que le dan credibilidad a la economÃa y la polÃtica. Hay una disciplina fiscal con la balanza fiscal estructural en todas las reglas, hay una polÃtica monetaria, tipo de cambio flotante y meta de inflación y tratados de libre comercio con muchos paÃses del mundo. A pesar de los vaivenes de la economÃa, de lo que pasa cada dÃa o cada mes, sobre todo gracias a tendencias afuera del paÃs como el precio del cobre y otros materiales, los pilares siguen siendo muy sólidos y apoyan todavÃa la clasificación donde está. Sabemos bien que la economÃa chilena es abierta y está vulnerable a los golpes que vienen desde afuera. Puede crecer 8% o -2% gracias a lo que pase en otros paÃses, pero en la medida que el Gobierno mantenga sus polÃticas de disciplina con credibilidad y esos pilares se mantengan, la clasificación quedarÃa como está.
El desafÃo principal ahora es cómo equilibrar dos tendencias opuestas: el deterioro fiscal por el pobre crecimiento de la economÃa y menores ingresos de sectores como la minerÃa, con presiones para el déficit fiscal; y la necesidad y el compromiso de los gobiernos, desde hace muchos años, de mantener un corredor para el déficit fiscal.
¿Considera que el ciclo de bajos precios del cobre es el principal riesgo para Chile?
— No es un riesgo, es una realidad de la historia de Chile. Ahora es cobre, pero antes eran otros commodities. Lo importante es si el Gobierno tiene un colchón para suavizar el impacto y si tiene los recursos para compensar las vulnerabilidades que existen. Venezuela no tenÃa colchón cuando cayó el precio del petróleo. Aun antes tenÃa clasificación “Dâ€. Chile después de la caÃda del precio del cobre tiene la misma calificación. Esto quiere decir que ambos paÃses son vulnerables, pero Venezuela gastó toda la bonanza y Chile ahorró mucho. El Gobierno todavÃa tiene como colchón recursos lÃquidos en dinero, casi 16% o 15% del PIB, según el último informe del Gobierno.
¿Qué le parece el proyecto de Presupuesto 2017? ¿Mantiene esta idea de prudencia fiscal?
—El proyecto obviamente tiene un ajuste al lado de los gastos. Bueno, vamos a ver si el Gobierno puede alcanzar sus metas, y cómo las alcanza, porque también hay cambios durante el año, cosas inéditas, cosas impredecibles. Entonces, en la medida que el Gobierno pueda mantener la flexibilidad que ha tenido y el colchón, eso es más importante que si logra o no cierto porcentaje del PIB como déficit fiscal.
¿El actual manejo de las finanzas en Chile no alterarÃa la calificación crediticia?
—Lo que podemos decir es que hoy, la calificación es tal y la perspectiva es “Estableâ€, pero siempre miramos de cerca todo lo que pasa en cualquier paÃs para ver si hay necesidades de cambiar algo. Por el momento, hasta hoy, no hemos cambiado nada. En el caso de Chile, dadas las condiciones de la economÃa, la prosperidad del paÃs y el bajo nivel de endeudamiento, no estamos hablando de una crisis o un colapso. En el caso de Chile el riesgo es un deterioro en el perfil, porque paÃses como Chile son estables por definición. Si hay un deterioro en el perfil financiero, esto puede cambiar la clasificación, pero la palabra clave es “siâ€.
Hay preocupación de que el Presupuesto pudiera afectar la calificación de riesgo…
—La prensa y la gente ponen mucho más énfasis que nosotros en el anuncio del Presupuesto. El factor fiscal es uno entre muchos que apoyan la clasificación. Es importante, pero también tomamos en cuenta la institucionalidad del paÃs, el tamaño de la economÃa, el ingreso per cápita, la tasa de crecimiento, el perfil externo –balance de comercio, balance de cuenta corriente, nivel de liquidez externa, entre otros–, la polÃtica monetaria y el nivel de flexibilidad del paÃs, del tipo de cambio, el endeudamiento y el balance fiscal. Es una larga lista de criterios.
No respondo directamente a la pregunta porque la percepción de algunos es que si hay un déficit X o más, cae la calificación. Pero nosotros no trabajamos asÃ.
¿Cómo se ve la situación de Chile desde fuera?
— Hay dos cosas. Una es el tamaño del golpe de la baja en el precio del cobre. En los ’80 y ’90, con el mismo shock externo, Chile hubiera decrecido en vez de crecer 2%, porque no tenÃa colchón y no tenÃa tipo de cambio flexible para ajustar al golpe. Ha habido un cambio estructural en el diseño de la economÃa. El actual golpe ha reducido la tasa de crecimiento, pero sigue creciendo la economÃa.
El segundo punto es que crece, pero a qué porcentaje es el debate. La gente quiere que la economÃa crezca 3%, 4%, 5% como antes, en lugar de 2%, y obviamente hay un debate polÃtico sobre quién tiene la culpa. Es una especialización de los chilenos echar la culpa al Gobierno o echar la culpa a los factores externos. No sé qué porcentaje de la culpa pertenece a quién, prefiero estar fuera de ese debate. Lo bueno es que sigue creciendo la economÃa, eso se nota desde fuera.
También tenemos la misma pregunta: si la economÃa, más allá del golpe, puede crecer más que la tasa actual o si esta es la tasa más viable dadas las condiciones externas. Esos son los temas que son importantes desde afuera, y no tenemos una conclusión muy clara de eso, pero obviamente hay capacidad de crecer a pesar del cobre a casi US$2, que es algo notable.
Un artÃculo de Bloomberg dice que, a pesar del bajo aumento del Presupuesto, Chile dejarÃa de ser acreedor neto. ¿Qué opina de eso?
— No quiero ser complaciente con eso, pero tampoco es un desastre.
¿CambiarÃa eso la clasificación de riesgo?
— Más importante que ese cambio son las tendencias. Si la deuda ha crecido, bueno, ha crecido, pero si el perfil financiero es congruente con la clasificación actual, no pasa nada. Si la deuda sigue creciendo, creciendo, creciendo, dependiendo del tamaño, puede cambiar la calificación. Si hay una tendencia que sigue, algún dÃa va a cambiar la clasificación. Pero el hecho de que ha habido un cambio de acreedor de deudor del Gobierno por sà no afecta la clasificación. Por eso tenemos una visión de largo plazo, de dos o tres años hacia adelante para ver cuánto será la deuda, cuál será el déficit fiscal y, más importante, cuál será la tasa de crecimiento. No tenemos obsesión de hablar sólo de pasivos, ponemos también énfasis en los activos de la economÃa.
¿Cuál es su panorama para los activos y los pasivos chilenos?
— Proyectamos que serÃan más o menos estables. Va a cambiar un poco, y como el Gobierno va a tener déficit en 2016, 2017 y 2018, la deuda va a subir. Pero lo importante es qué va a pasar con la economÃa, el PIB. Se puede recuperar y subir aún más que la deuda. La razón deuda/PIB es una de las razones que estudiamos. La deuda de por sà no dice nada.
¿Esta relación deuda/crecimiento se mantiene estable en el paÃs, según sus estimaciones?
— Ha crecido, pero todavÃa está dentro del corredor congruente con la clasificación. Pero la clasificación no es algo histórico, no es que pasa algo hoy que sobrepasa la cifra lÃmite que pusimos y de repente cambiamos la clasificación. No, la clasificación es una mirada hacia el futuro.
Y la mirada que tienen ustedes de Chile es congruente con la actual calificación.
— SÃ. Perspectiva “Estableâ€.