(El Mercurio) Las aguas están movidas en el ecosistema emprendedor. A los coletazos del caso que destaparon los diputados Gabriel Silver (DC) y Daniel Farcas (PPD), sobre la franquicia de pizzas Papa John’s financiada con apoyo de la Corfo, se suma el anuncio de esta entidad de una reingenierÃa profunda a los programas de innovación.
Las nuevas autoridades de la Corfo están por implementar al menos tres cambios centrales: fortalecer la polÃtica de clusters productivos, en que el Estado tiene un rol protagónico en la identificación de los sectores económicos que se van a apoyar con recursos fiscales; reorientar fondos hacia los proyectos de las pymes con alto potencial de crecimiento y restringir la entrega de los fondos más altos (de hasta US$ 1,5 millones, por ejemplo) a aquellos proyectos que cuenten con un importante cofinanciamiento privado.
Se están revisando principalmente los programas de apoyo a la innovación, que son los más importantes de la Corfo por los volúmenes de dinero que involucran: de un presupuesto total de US$ 343 millones al año, US$ 102 millones se destinan a innovación y, de ellos, US$ 20 millones a proyectos de alta tecnologÃa.
“Aquà hay una reestructuración mayor de los programas, no sobre la base de la ideologÃa, sino de la evaluación y de lograr un objetivo que es impacto”, adelanta el vicepresidente ejecutivo de Corfo, Eduardo Bitran, quien señala que uno de los cambios apunta a que los recursos lleguen de manera más directa a las empresas, sin intermediarios.
Explica que una parte importante de la inversión que se ha hecho para fomentar la innovación se ha quedado en la academia, pero que no siempre ha tenido los efectos esperados para las empresas.
Resienten el golpe
En las universidades y en las organizaciones de emprendedores han resentido algunas de las modificaciones. “Es propio de cualquier administración poner sus énfasis, pero serÃa bueno que algún dÃa dejáramos de cambiar todo cada cuatro años”, señala en privado el director de innovación de una de las principales universidades del paÃs.
“Aplicar cambios importantes a programas que tenÃan un nivel de demanda muy alta (I+D aplicada, por ejemplo) genera la sensación de que todo se frena, básicamente porque existe un costo de aprendizaje. Aprender cómo funciona una lÃnea de financiamiento de Corfo toma tiempo, incluso para los consultores que asesoran a los postulantes”, agregan fuentes de la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech).
MatÃas Acevedo, gerente corporativo de la Corfo durante la administración del ex Presidente Piñera, lidera la plataforma Fuerza Emprendedora, organización que además integran los ex ministros de EconomÃa, Pablo Longueira; de Desarrollo Social, Bruno Baranda; del Sernam, Loreto Seguel; el ex Vicepresidente de Corfo Hernán Cheyre y el ex coordinador del Año de la Innovación, Cristóbal Undurraga.
Desde esa organización, Acevedo critica la mayorÃa de los cambios que se están implementando en Corfo: “Los proyectos que ya han sido aprobados no pueden sufrir cambios en las reglas del juego, pero se están viendo afectados aquellos que estaban preparando su postulación a los distintos programas y hoy esas lÃneas se encuentran en revisión”.
El problema, agrega, es que los proyectos en revisión son prácticamente imposibles de realizar sin apoyo estatal: “Todo parece indicar que estos cambios y el proceso de instalación terminarán afectando los tiempos de ejecución del presupuesto a nivel central y regiones”.
Pero, retruca Bitran, no es efectivo que la maquinaria haya experimentado un frenazo: “Vamos a tener que hacer alguna reasignación de recursos, pero no estamos interrumpiendo ningún programa por el momento. Todo lo que venÃa se está resolviendo con cambios marginales, porque si uno quiere ejecutar el presupuesto, no puede hacer cambios fundamentales este año. Los cambios se van a sentir con significación el próximo año. Hay nuevos programas, el programa de las pymes como ventanilla abierta (sin restricciones para acceder) está entrando este año”.
Detrás de este nuevo foco subyace la idea de focalizar los gastos en innovación en materias que tengan un impacto real en las pymes y que no se queden al interior del mundo académico. “Hay serias barreras de información de las empresas cuando se trata de adquirir tecnologÃa. Muchas veces la tecnologÃa puede estar presente, pero no se ha difundido. Por eso se va a crear un mecanismo de subsidio a la innovación de producto y proceso que deberÃa partir en dos meses reasignando recursos”.
La idea, señala, es que los recursos lleguen más directamente a las empresas: “En el pasado, se aumentaron los subsidios fuertemente a la investigación y desarrollo, pero el 70% de esos recursos van a las universidades”.
Cambios cada cuatro años
Los giros en la estrategia de Corfo no son nuevos. En 2011, el entonces vicepresidente ejecutivo de la entidad, Hernán Cheyre, comunicó que la polÃtica de clusters productivos -heredados del primer gobierno de la Presidenta Bachelet y que beneficiaban a los sectores alimentario, acuÃcola, minero, servicios globales y turismo- serÃa discontinuada.
Tres años después, Corfo reforzará la polÃtica de clusters y el Estado retomará un rol importante en la identificación de los sectores a los que se apoyara.
Para Acevedo, esta decisión constituye un retroceso: “Parece improcedente virar nuevamente hacia un esquema de polÃtica que elige sectores ganadores ( clusters ). Es efectivo que bajo nuestra administración se apoyó a sectores especÃficos, pero eso se hizo permitiendo que todos compitieran por igual, y la selección fue sobre la base de los méritos de cada proyecto, sin exclusiones a priori”.
En el reciente documento “Making Innovation Policy Work” (PolÃticas Innovadoras de Trabajo), publicado por la OCDE y el Banco Mundial, se sugiere abandonar la polÃtica de elegir sectores ganadores, y avanzar en la dirección de facilitar la coordinación estratégica entre los sectores público y privado, dice.
Programa Start Up en revisión
El programa Start Up, uno de los planes estrella de la Corfo en materia de emprendimiento durante el gobierno anterior, también está bajo revisión. Este programa busca atraer emprendedores de todas partes del mundo para que inicien sus negocios en Chile y cuenta con un apoyo de US$ 40 mil para cada proyecto.
A partir del próximo año, esas platas se repartirán en dos fases. La primera mitad de los recursos se entregará al iniciar el programa que dura seis meses, mientras que el resto se hará a los cuatro meses y luego de una evaluación. Además, se hará mayor promoción para aumentar la participación de chilenos y latinoamericanos en este programa.
“Los latinoamericanos traen muy buen capital humano y se quedan más en el paÃs. Los europeos vienen mucho más de vacaciones. Los emprendedores van a tener que venir cuatro meses, con US$ 20 mil (en esa etapa), y en ese perÃodo deben tener terminado su plan de negocio. Si no han hecho un plan de negocio decente, se van de vuelta, porque quiere decir que vinieron de vacaciones”.
Cifras de Corfo entregadas a principios de marzo de este año señalan que el programa habÃa recibido 10 mil proyectos provenientes de 112 paÃses, un tercio de ellos chilenos.
Exigencias para las incubadoras
Para acceder a la mayorÃa de los fondos de emprendimiento de la Corfo, los interesados deben acceder a través de una incubadora de negocios, que son entidades tradicionalmente vinculadas a las universidades, que operan como primer filtro, otorgan asesorÃa técnica y que cobran un porcentaje del dinero que otorga la Corfo.
¿Qué cambios enfrentarán en los próximos meses? “Vamos a crear financiamientos basales con indicadores de logros muy duros. Vamos a evaluar cuántas empresas incubadas lograron levantar capital de riesgo, cuántas están exportando, cuántas generan empleo. La renovación de los contratos se va a hacer sobre esa base. Las incubadoras que lo hagan bien van a crecer, y los que lo hagan mal, van a salir del sistema”.
En la administración anterior valoran estas exigencias, pero agregan que algunas revisten riesgos: “El empleo no es un buen incentivo para proyectos en etapas tan tempranas. Lo de las ventas fue el principal cambio de nuestra gestión. Anteriormente no se incluÃan mecanismos de incentivo, con lo cual el negocio de las incubadoras venÃa dado por el volumen de proyectos”, dice Acevedo.