Los ciudadanos en Chile pagamos la energía más alta de América

Erwin Conn, director AIE, EECOL ELECTRIC

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La inadecuada y débil política energética de Chile, se debe en lo principal a la falta de una visión PAÍS de largo plazo y en parte a una ideología energética instalada por un grupo minoritario pero ruidoso. Como las inversiones en la matriz energética son de largo plazo, lo anterior impide contar con una matriz eficiente de energía eléctrica, recurso esencial para el desarrollo.

La sumatoria de leyes eléctricas cortas, ley de carretera eléctrica detenida y todos los grandes proyectos energéticos atrasados, hace que los ciudadanos chilenos y las PYMES del país paguemos el costo energía eléctrica más alto de América.

Nuestra matriz energética hoy es 30% hidroeléctrica y 70% centrales termoeléctricas (GAS, Carbón, PETROLEO) y posee en transmisión y distribución una infraestructura eléctrica que apenas cubre nuestras necesidades básicas de energía por lo que estamos con altas probabilidades de
racionamiento energético.

Resultado de lo anterior, progresivamente se están paralizando inversiones en industrias productivas por la inseguridad energética, dependencia, altísimo costo, emisiones de gases de invernadero e incertidumbre legal para sustentar inversiones. La Tercera Domingo 30 Junio 2013 muestra el catastro SOFOFA de 39 proyectos detenidos por un valor de US$55.000 millones.

Vemos con preocupación el actual énfasis en tecnologías renovables no convencionales, el resultado de estas políticas para el ciudadano Chileno es que se van a mantener o aumentar los costos de la energía y no va a corregir los problemas actuales, ya que sin carreteras eléctricas, son solo maquillaje caro. La inversión inicial es muy alta aún, pero tampoco se premia con liberar las barreras de entrada de estas tecnologías o incentivar las pequeñas centrales, empleando medidores bidireccionales, entregando permitiéndoles vender el remanente de lo que no utilicen al sistema, ejemplo ALEMANIA e ITALIA, esto ayudaría mejorar los retornos en la inversión en
energías renovables.

Previamente debemos invertir en una carretera eléctrica con vías secundarias y troncales.

La tecnología nuclear parece compensar varias de las desventajas anteriores. Si se construye con seriedad y gente calificada, da garantías de precios estables en el tiempo, accediendo a recursos ubicuos por siglos o milenios, sin aportar a la amenaza global de cambio climático. Una vez construida, demostraría uno de los costos marginales más bajos, presionando a todo el sistema, lo que sumado a la barata hidroelectricidad podría darnos la holgura competitiva que necesitamos y
que mantienen otros países de la región y del mundo. Además, accederíamos a tecnologías que demandan profesionales y servicios de alta calidad.

La energía nuclear arrastra un estigma por desconocimiento, apoyado por grupos que ganan con ello, el cual se ha magnificado con un par de accidentes notables. Sin embargo, esos accidentes son modestos si se los compara con accidentes de otras fuentes energéticas. El principal sigue siendo el de Chernobyl, a causa de un temerario experimento operacional en un reactor deficiente
y desprotegido, que produjo decenas de muertos en la gestión del siniestro, lo cual es comparativamente menor a otras fuentes de energía. Cada año, sólo en la industria del carbón, mueren varias veces más que en ese accidente.

El segundo en magnitud ha sido el accidente de la central Fukushima 1, una de las plantas más antiguas, inducido por el terremoto/Tsunami, que la industria civil japonesa nunca consideró, ningún muerto y nadie hablo de los daños y muertos en las otras centrales convencionales en el mismo Japón. Las centrales nucleares de la zona soportaron el sismo, pero una no lo hizo ante el tsunami.

Los desechos nucleares de alta actividad son pocos, no pueden superar el pequeño suministro de uranio. En efecto, todos los desechos de los 60 años de la industria global cabrían en un estadio de fútbol en una altura que no supera a un adulto, y de estos, el 95% es aún reutilizable.El desecho de una central nuclear en actuales y futuras tecnologías se estima será menor a un tambor de 200 litros después de 50 años de operación.

Lo anterior demuestra el desconocimiento popular, que engendra temores e impide el desarrollo de fuentes eficientes y baratas. Pareciera que estuviéramos esperando un suministro milagroso que aún no se vislumbra. En cambio, si la tecnología nuclear fuera desarrollada en Chile puede contribuir a una creciente prosperidad y competitividad en el futuro, produciendo electricidad y otros servicios energéticos que nos permitirán recuperar una capacidad productiva que se pierde progresivamente.

En resumen hoy tenemos en Chile energía cara y contaminante (70% de la matriz es por quema de combustibles fósiles). Nuestra posición es cambiar nuestra matriz a Hidroelectricidad en el Sur y Nuclear en el norte, esto nos permite agregar un porcentaje razonable en energías renovables sin aumentar los costos, ni tampoco restando competitividad al desarrollo de nuestro país.

Algunos costos de la energía 2013…USA 12 centavos x Kwh, Canadá 16 centavos x Kwh, Perú 15 centavos x Kwh, Ecuador 8 centavos x Kwh y Chile 27 centavos x Kwh. Argentina, imposible que sea tan bajo…preferimos no poner sus valores….si sabemos que comenzaron la construcción de una tercera central nuclear para abaratar sus ya bajo costo actual. http://www.electrosector.com/argentina‐tiene‐la‐tarifa‐electrica‐mas‐barata‐de‐toda‐latinoamerica

Lo increíble de nuestro país es que se protesta por tanta cosa y no se escucha ningún reclamo por estar pagando la cuenta de la luz más alta de América.

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