(DF.CL) Santo Domingo, controlado por la canadiense Capstone, fue el principal proyecto minero destrabado por el Ejecutivo el año pasado en su objetivo por incrementar la inversión privada. Sin embargo, la volatilidad del precio del cobre hizo a la compañÃa paralizar la iniciativa, pese a haber obtenido todos sus permisos.
Y aunque el entorno es difÃcil, desde la compañÃa están estudiando nuevas opciones, entre ellas la de fusionar la iniciativa con algún otro depósito de cobre cercano, en lÃnea con una oleada de integraciones que se han registrado en la industria nacional.
Según consta en una presentación de la semana pasada de la firma, además de continuar el estudio del proyecto como se pensó en una primera etapa, reconocieron que también trabajan en la “evaluación económica de la combinación con otro depósito de cobre cercanoâ€.
Tal como fue planteado, Santo Domingo requerÃa de una inversión de US$ 1.800 millones, lo que la posiciona como una de las principales inversiones del sector en una región que ha visto como millonarias iniciativas no se han desarrollado, como es Pascua-Lama o El Morro.
¿Con qué yacimiento podrÃa fusionarse? Si bien la compañÃa no detalló con quienes negocian al ser consultados por un analista, existen varios depósitos cercanos.
Entre ellos destaca Sierra Norte, iniciativa ligada a Alxar, el brazo minero del grupo Angelini. También aparece Radiss, de la japonesa Sumitomo o la mina Manto Verde, del fondo inglés Audley.
Algo más alejados, pero todavÃa en el área, está el proyecto Inca de Oro o la faena de hierro Cerro Negro Norte.
Visión de los expertos
La integración de faenas no es nuevo y ya se han concretado acuerdos de este tipo. El más reconocido es el alcanzado en agosto de 2015 entre las canadienses Teck y Goldcorp, que fusionaron Relincho y El Morro, generando lo que ahora llaman Nueva Era.
También, en la Primera Región, Collahuasi y Quebrada Blanca avanzaron en un acuerdo de utilización conjunta de agua o caminos. Hay otros casos de iniciativas binacionales que en las últimas semanas han fusionado sus instalaciones de exploración.
El director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo, dice que la integración es una tendencia que ya está instalada en la industria minera, especialmente en Chile.
“Antes las compañÃas mineras podÃan solventar muchos de sus desafÃos con sus propios medios pero hoy los menores retornos obligan a buscar alternativas que mejoren la viabilidad y disminuya los riesgos. De cierto modo, la mayor dificultad en los proyectos está obligando a las compañÃas mineras a abrirse a soluciones compartidasâ€, añadió.
Apunta a que la geografÃa nacional contribuye a la existencia de sinergias: la diferencia de altitud desde la cordillera al mar hace que existan beneficios de costos en el transporte de materiales y bienes, lo que puede ser utilizado por operaciones mineras que están en un paralelo geográfico similar pero en diferentes altitudes.
El profesor de MinerÃa en la UC, Gustavo Lagos, comentó que será necesario que muchas otras faenas avancen en procesos de integración, en especial en la Región de Antofagasta, zona que destaca por la cercanÃa entre faenas.
Agregó que para muchos proyectos nuevos, del alcanzar acuerdos de este tipo depende su viabilidad. Por eso, opinó que es necesario generar incentivos para la operación conjunta de instalaciones, lo que reduce la inversión y aminora los efectos ambientales.