(El Mercurio) La disponibilidad de agua se ha transformado en una seria limitante en el desarrollo minero en Chile, por lo que cada vez más las compañÃas optan por incrementar el uso de agua de mar en sus procesos.
Asà lo demuestra un estudio realizado por la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) para el 2016, que calcula en 7,5% el incremento del agua de mar en la minerÃa del cobre chilena con respecto a 2015.
Las faenas registraron un consumo de 2,45 metros cúbicos por segundo (m3/seg) de agua de mar en sus procesos el año pasado, lo que equivale al 15% de toda el agua utilizada por esta industria en el perÃodo.
La cifra seguirá subiendo, dado que los nuevos desarrollos mineros contemplan desaladoras. Según el informe, existen 12 nuevas plantas en carpeta para ejecutarse.
Entre las que destacan se cuentan EWS, nueva desaladora de Escondida que está pronta a entrar en operación, y la que Codelco pretende instalar en el norte en asociación con un privado.
El vicepresidente ejecutivo de Cochilco, Sergio Hernández, comenta que a partir de la información de las operaciones existentes y las potenciales inversiones del sector, se prevé que la participación del agua de mar llegue a un 46%, aproximadamente, del total del agua demandada.
Comentó que los nuevos proyectos mineros, incluidos en el catastro de inversiones, que utilizan agua de mar suman más de US$24 mil millones.
Pese al incremento de las desaladoras, durante el año pasado las aguas continentales -rÃos, lagos o humedales, entre otros- alcanzaron los 13,61 m3/seg en la minerÃa del cobre. Esto representa un aumento del 4% con respecto al año anterior.
Esta mayor demanda de agua se explica por la caÃda en las leyes de mineral, ya que se requiere más de este insumo para su procesamiento. De todas formas, a nivel nacional el consumo de agua de la minerÃa es del 3%.