Luego del anuncio que realizó el Presidente de la República, Gabriel Boric, sobre la creación de una Estrategia Nacional del Litio, diversas han sido las reacciones dentro de la industria.
En ese escenario, MINERÃA CHILENA se acercó a conversar con la ministra de MinerÃa, Marcela Hernando, para ahondar en los detalles sobre lo que involucra -de manera más precisa- esta medida.
Para partir, ¿cuáles son las principales razones de la creación de la Estrategia Nacional del Litio?
La razón de crear esta Estrategia Nacional del Litio, tiene que ver con tomar conciencia, respecto de que somos un paÃs minero, productor de commodities y exportador.
En materia de litio, hay dos empresas privadas que hoy explotan el salar de Atacama, son las únicas que tenemos en el paÃs, y llegan a producir principalmente carbonato de litio. Nos falta mucho para llegar a construir una industria en torno al litio, perfectamente podrÃamos estar produciendo a nivel de cátodos, litio metálico, elementos anódicos, celdas de baterÃa, por qué no.
La Estrategia busca impulsar una industria que genere mayor capacidad de refinación y de valor agregado, a la vez de aumentar la producción actual de litio en Chile.
Desde que se dio a conocer esta estrategia hasta que se establezca como polÃtica, ¿cuáles serÃan los cambios que se estarÃan generando en este perÃodo?
Lo que se hizo fue tomar las herramientas que hoy dÃa existen en la legislación, sin hacer un cambio, y en eso, por ejemplo, estamos respetando los contratos que existen con las empresas privadas que están en el Salar de Atacama. Estamos usando las herramientas que tenemos para abrir la posibilidad de explorar y explotar otros ambientes salinos, pero también tomando una conciencia medioambiental, en el sentido de que no vamos a arrasar con ellos, y que además vamos a pedir una tecnologÃa que genere menores impactos en los salares, para ir superando los métodos evaporÃticos.
Quiero destacar que esta es una estrategia que tiene una impronta muy regionalista, en el sentido de que queremos que se establezcan estos desarrollos industriales y estos eslabones de producción, pero los queremos en el territorio, ojalá lo más cerca posible de los salares donde se esté produciendo la exploración y la explotación.
Más precisamente, ¿cuándo tienen considerado -a priori- comenzar a implementar esta estrategia?
Ahora, si queremos aprovechar esta demanda creciente del litio, la necesidad que tiene el mundo de abastecerse de estos elementos que les permiten hacer una transición hacia las energÃas renovables no convencionales, hacia la electromovilidad, es ahora.
Hoy hay empresas conversando con el Estado a través de Enami o de Codelco, para hacer asociaciones público-privadas en algunos salares, y nosotros estamos a full definiendo y trabajando, sobre todo con el Ministerio de Medio Ambiente, para definir cuáles serán aquellos salares protegidos, también estamos prontos a iniciar el diálogo con las comunidades y no solo con las comunidades, sino que también con grupos de interés que son la academia, las autoridades, sociedad civil, etc.
¿Cuál fue el factor gatillante que impulsó al Gobierno a arriesgarse a esta estrategia que, finalmente llevó a que se pudiera interpretar como una posible nacionalización del litio?
Definitivamente no. Yo creo que hemos sido claros, no se está haciendo ningún cambio al régimen jurÃdico, los contratos con las empresas todavÃa existen, no han cambiado y, por lo tanto, no se puede hablar de nacionalización.
El año 1979 se declaró que el litio era estratégico, que le pertenecÃa al Estado y que es facultad del Estado. Entonces, primero, descartar tajantemente que esto sea una nacionalización. Y segundo, ¿qué fue lo que gatilló esta estrategia?, yo dirÃa que fue aprovechar un modelo que nos permite, con la legislación actualmente vigente, aumentar la riqueza para el Estado chileno, creando valor en los territorios y dinamizando la industria del litio.
Si pudiéramos aterrizar más con respecto a la relación de Codelco y Enami, ¿qué implica la participación de ambos en este nuevo modelo?
Ambas empresas estatales actuarán a través de filiales que, desde el punto de vista legal, funcionan como empresas absolutamente aparte. Estas filiales se asocian con un privado y constituyen un “joint ventureâ€, y lo que pactan allà depende de cada salar donde se vayan a asociar, o sea, cada salar es diferente.
¿Se puede afirmar que el Estado siempre que se vaya a asociar con alguna empresa, va a acceder a un 51% del control de la pertenencia y las empresas privadas hasta un 49%?
No, la estrategia determina que el Estado tendrá una posición mayoritaria en aquellos salares de valor estratégico para el paÃs. Pero hay salares que serán susceptibles de explotación, que no caerán en dicha definición, en estos salares el Estado y el privado, negociarán de acuerdo con los aportes que cada una de las partes entrega. Por lo tanto, existe la posibilidad de tener acuerdos donde el privado tenga una participación mayoritaria.
El objetivo de la estrategia es aumentar la producción de litio y que exista mayor diversidad de actores en este mercado. Por lo tanto, se favorecerán distintas formas de asociación público-privada.
¿Y cómo se va a medir?
Se va a medir por medio de criterios técnicos, por ejemplo, cuál es la cantidad de reservas que tiene, cuál es la superficie, las condiciones logÃsticas, entre otros factores.
Por ejemplo, como paÃs, nos puede interesar que el privado haga el proyecto de todas maneras aun cuando el Estado participe con menos del 51%, porque hay algo de utilidad y el privado va a producir un encadenamiento y un bien social. Esos salares no van a ser considerados estratégicos.
Por eso hay privados que están hace tiempo tratando de implementar algunos proyectos, que dicen me acomoda perfectamente esta estrategia.
Si pudiéramos ejemplificar, ¿cuál serÃa la diferencia de cómo se estaba operando hasta hace unos dÃas y ahora con esta nueva estrategia?
La diferencia es que hay una manifiesta declaración por parte del Gobierno, de que nos interesa dinamizar la industria del litio, y para ello estamos impulsando una estrategia integral, que conlleva la decisión de asegurar el involucramiento del Estado en todo el ciclo industrial del litio.
También se habÃa hablado de que la creación de un Instituto Tecnológico de Litio y Salares…
El Instituto de Litio y Salares, esperamos que sea un centro de investigación lÃder en su área y nos permita instalar capacidades y talento cientÃfico en el territorio. La estrategia busca impulsar la investigación y el desarrollo de tecnologÃas que nos permita conocer mejor los ambientes salinos, fomentando altos estándares medioambientales; y a la vez, promueva la generación de conocimientos que nos permitan avanzar en la cadena de valor del litio.
Creemos que es muy relevante promover el desarrollo cientÃfico en torno al litio y a los salares andinos, para el crecimiento sostenible de la industria en cada una de sus dimensiones y maximizando el valor para todas y todos.
¿Cómo está considerado que esta estrategia perdure en el tiempo, se respete, en caso de un cambio de Gobierno?
Nos interesa robustecer esta Estrategia, por eso, estamos trabajando para iniciar los procesos de diálogo con las comunidades, abriremos además otras instancias participativas con las autoridades regiones y comunales, con organizaciones, universidades, y otros actores de tal manera que la estrategia tenga apoyo transversal en adelante. También esperamos que la tramitación del proyecto de ley de la Empresa Nacional del Litio sea ampliamente dialogado y consensuado durante su proceso legislativo.
Una de las cosas que nosotros defendemos en este Gobierno, asà como cualquier otro Gobierno en Chile, es la institucionalidad, la certeza jurÃdica, y defender que somos un paÃs serio, que respeta los contratos a los privados, que tiene estabilidad.