La formación de una oferta de capital humano capaz de ajustarse a los requerimientos de la minerÃa es una variable fundamental para el desarrollo de la industria. Y si bien el tema ha sido abordado en el caso de la gran minerÃa, la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) realizó un estudio enfocado en la realidad de la mediana minerÃa del cobre.
Jorge Cantallopts, vicepresidente ejecutivo (s) de la entidad, explica que tradicionalmente el enfoque sobre la minerÃa del cobre chilena se ha puesto sobre las grandes faenas, por su gran impacto a la economÃa nacional, lo que contribuye a dejar en un segundo plano a los medianos actores. “Sin embargo, ésta es una fuerza relevante para el desarrollo del paÃs. En efecto, comparando con cifras de comercio exterior de la Direcon, vemos que durante 2017 su nivel de exportaciones fue cercano al vino embotellado, y mayor a la pesca y silvicultura, sectores ampliamente reconocidos por su impacto a nuestro empleo y crecimiento económicoâ€.
El experto sostiene que en los últimos años Cochilco ha puesto su foco en comprender las variables que afectan a la mediana minerÃa, asà como en la elaboración de proyecciones de su evolución futura, “herramientas a partir de las cuales podemos promover su desarrollo. De igual forma, sabemos que en el futuro inmediato la materialización de megaproyectos es bastante lejana, por lo cual consideramos que la formulación de propuestas de polÃticas públicas que impulsen a la mediana minerÃa asà como iniciativas de esta envergadura, es el horizonte del sector minero en Chileâ€.
Encuesta de capital humano
A través de la Encuesta de Capital Humano y Gastos en la Mediana MinerÃa se consultó por las dotaciones de trabajadores propios y externos de las empresas de este sector, asà como sobre los perfiles técnicos y profesionales más requeridos en la actualidad, y la proyección a 2028. Se consideraron los requerimientos por operación minera, incluyendo perforación, tronadura, carguÃo, transporte asà como operaciones de procesamiento: concentradora y lixiviación.
La encuesta fue respondida por 18 empresas, lo cual representa el 81,8% del total, correspondiente al 82,3% de la producción de cobre de mediana minerÃa durante 2017.
De los resultados se observa que a nivel agregado las dotaciones de trabajadores propios y externos son similares, con 5.329 y 5.530 respectivamente, lo que equivale a una tasa de prácticamente un contratista por cada trabajador interno.
“Para las faenas consideradas en nuestro estudio -indica Cantallopts- vemos que existe una paridad prácticamente uno a uno en ambas categorÃas, situación que contrasta con la gran minerÃa, donde la dotación propia de sus faenas tiende a variar entre el 25% y el 35% del totalâ€.
Los resultados de la encuesta también permiten avizorar un aumento de 20% en el número total de trabajadores en las operaciones consideradas entre los años 2018 y 2028, sobre la base de las estimaciones de las empresas consultadas.
El ejecutivo menciona como otro aspecto relevante la caracterización por nivel educacional. “De nuestro estudio se desprende que la proporción de trabajadores propios con educación universitaria o superior es de 21%, más del doble de los trabajadores externos, con un 10%. Ahora bien, estas proporciones son similares a las de la gran minerÃaâ€, añade.
En la siguiente tabla el perfil educacional de los trabajadores del sector.
En relación a la demanda de trabajadores por tipo de profesión se aprecia que las carreras de IngenierÃa en Minas y de GeologÃa son las más requeridas, al igual que en la proyección de las propias empresas mineras al 2028. En consideración a las carreras técnicas, la profesión de Técnico en MinerÃa cuenta con la mayor demanda, seguida a distancia por Técnico en Metalurgia Extractiva y Prevención de Riesgos.
Productividad laboral y automatización
En cuanto a la productividad laboral, el estudio indica que mientras en 2017 la gran minerÃa como un todo contó con una producción de 32,7 toneladas de cobre por trabajador,  el resultado en el caso de las medianas fue de 18,0 toneladas. No obstante, el informe advierte que estas cifras “deben interpretarse cuidadosamente, en tanto que existen factores fÃsicos, sean de insumos de trabajo disponibles (por ejemplo, calidad de los equipos de excavación o transporte) como intrÃnsecos a las faenas (dureza de la roca o la profundidad de las minas), que inciden sobre el indicador en cuestiónâ€. Además, las grandes faenas cuentan con equipos, instalaciones y, en general, un capital fÃsico de mayor escala que le permite un mayor nivel de producción por cada trabajador en planta.
Sobre el eventual impacto de procesos como la automatización en el sector, el estudio de Cochilco advierte que por ahora el trabajo mecanizado es por lejos el que concentra el mayor uso dentro de las operaciones de la mediana minerÃa, alcanzado un 70% de preponderancia. Sin embargo, se proyecta una disminución al 57% a 2028. En paralelo, se aprecia un aumento significativo del trabajo tecnologizado, desde un 7% en 2018 a un 19% en 2028. El trabajo manual, en tanto, aumentarÃa en la década desde un 15% hasta un 20%.
“Con todo, los resultados no reflejan una posible sustitución entre capital fÃsico (dada por una mayor tecnologÃa) y capital humano. Sin embargo, se debe tener en consideración que esto se puede explicar parcialmente por la muestra usada, que cubre sólo a la mediana minerÃa, segmento que está en desarrollo de sus operaciones y que consecuentemente requiere de mayores recursos fÃsicos y humanosâ€.
El estudio Capital Humano y Gastos en la Mediana MinerÃa estará disponible en el sitio web de Cochilco desde la próxima semana.
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