El Informe de Estado de las Pesquerías 2025, publicado por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), dio a conocer -según Oceana- que todas las especies de merluza evaluadas se encuentran en condición de sobreexplotación.
Según lo informado, “el documento publicado por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) confirmó un escenario particularmente alarmante para los recursos demersales de nuestro país. Todas las especies de merluza evaluadas están en crisis, en condición de sobreexplotación o agotamiento”.
El diagnóstico es confirmado por los comités científicos que alertan sobre un deterioro severo: las merluzas común y austral se mantienen sobreexplotadas por 12 años consecutivos; las merluzas de cola y de tres aletas se encuentran agotadas desde hace 10 y 6 años, respectivamente, sin señales que indiquen recuperación.
“Sin duda, uno de los principales desafíos del Gobierno entrante será revertir el estado crítico en que se encuentran las distintas especies de merluza”, indicó el director de las campañas de pesca de Oceana en Chile, César Astete.
“Si los cambios no son profundos, se pierde la oportunidad de recuperar estas especies emblemáticas para la zona centro y sur de nuestro país. Son muchas las familias que dependen de esta actividad en la pesca artesanal, en las PYMES y en la pesca industrial”, agregó.
El informe da cuenta de 48 especies que se explotan comercialmente a lo largo de todo Chile, considerando moluscos, crustáceos, algas y peces como el jurel, la reineta, el congrio o la sardina común, entre otras.
En el caso de la sardina común -recurso clave para la pesca artesanal y para la cadena alimentaria marina- vuelve a ser clasificada como sobreexplotada por segundo año consecutivo, lo que eleva la preocupación del sector. Según consigna el acta del Comité Científico respectivo, “esta condición se atribuye a la tendencia decreciente en los reclutamientos, que ha impactado negativamente la biomasa desovante en los años más recientes”.
Llamado urgente a las nuevas autoridades
Desde Oceana hicieron un llamado a las nuevas autoridades a tomar medidas concretas e implementar programas de recuperación de las pesquerías en estado de sobreexplotación o agotadas, tal como lo contempla la ley.
“Será clave avanzar, en conjunto con los Comités de Manejo, en la modificación de medidas que hace años se vienen dilatando, como la extensión gradual de las vedas, así como fortalecer la fiscalización en la cadena de valor de algunas , considerando aspectos críticos como el transporte o la comercialización en centros de distribución como el Terminal Pesquero Metropolitano y en ferias libres”, aseveró Astete.
Hace unos meses, sectores de la pesca artesanal y Oceana presentaron cinco medidas concretas para restaurar la población de merluza común que incluyen aumentar la veda, el congelamiento de la huella de arrastre de fondo, la protección de los caladeros de la pesca artesanal, la certificación de desembarque y la fiscalización con énfasis en la cadena de valor. Sin embargo, ninguna de esas recomendaciones fue considerada, dejando a la pesquería en riesgo y amenazando el sustento de miles de familias que dependen de ella.
Finalmente, la organización de conservación marina enfatizó que, de las 48 pesquerías reportadas, aquellas que se encuentran en estado más crítico representan una de las mayores fuentes de importancia económica para la pesca artesanal desde Coquimbo a Magallanes, por lo que resulta urgente concentrar los esfuerzos en implementar medidas de recuperación que permitan asegurar su sustentabilidad.
Fotografía: archivo B2B Media Group.