Durante los meses de octubre y noviembre, estará vigente en todo el territorio nacional la veda extractiva de la corvina, medida de administración establecida hace diez años por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca). Su objetivo es contribuir a la conservación de la especie, evitando su extracción en el período peak de desove y asegurando la renovación de las poblaciones.
La corvina es un recurso proveniente principalmente de la pesca artesanal, con fuerte presencia en las regiones de Maule, Biobío, Los Ríos y Araucanía, y constituye además un atractivo importante para la pesca recreativa. Su destino prioritario es el consumo humano nacional, siendo muy demandada en restaurantes del litoral a lo largo del país.
Prohibiciones y fiscalización
Durante la veda queda prohibida la captura, comercialización, transporte, procesamiento, elaboración y almacenamiento de corvina y sus productos derivados, conforme a la normativa vigente. Esta medida constituye la única forma de administración del recurso, ya que la corvina no tiene talla mínima de extracción ni está sujeta a régimen de cuotas.
La fiscalización está a cargo del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), con especial énfasis en las zonas de mayor desarrollo de la pesquería.
El llamado a la ciudadanía es a preferir otros productos del mar durante estos meses y denunciar cualquier irregularidad al teléfono 800 320 032.
Fotografía: Sernapesca