El retiro del proyecto de Ley General de Pesca, anunciado por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, generó reacciones positivas en el sector laboral de la pesca industrial, particularmente en la región del Biobío, donde trabajadores valoraron la decisión y plantearon la necesidad de participar activamente en la nueva etapa de discusión normativa.
La medida fue comunicada este jueves por el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, ante el Consejo Nacional de Pesca, e implica que la iniciativa ingresada en 2024 será sometida a una revisión técnica antes de retomar su tramitación legislativa.
Desde el Ejecutivo se indicó que, en lugar de avanzar con el proyecto original, se optará por introducir ajustes a la normativa vigente, con el objetivo de entregar mayor certeza jurídica y avanzar en cambios más acotados.
Valoración desde el sector laboral
Desde el mundo laboral del Biobío, la decisión fue recibida como una señal de apertura a revisar contenidos que, según indicaron, no habían sido suficientemente considerados en el proceso anterior.
El consejero nacional de pesca y representante del personal embarcado industrial del Biobío, Hugo Roa, valoró el anuncio y manifestó expectativas respecto del nuevo proceso.
“A nosotros los consejeros nacionales del sector industrial nos alegra ya que la autoridad pesquera pasada nunca consideró nuestra opinión. Con la Ley de Fraccionamiento si nos sentimos perjudicados, pero ya es un hecho; sin embargo, ahora, esperamos discutir de mejor manera lo que se está tratando en el Congreso, sobre todo en lo que guarda relación con las subastas, que si se llevaran a cabo como lo presento la administración pasada, nos pegará directo en la línea de flotación. Ya fuimos perjudicados con el fraccionamiento, y si avanzan las subastas, no habría nada más que hacer que bajar la cortina, así que nos alegra mucho que este proyecto se pueda revisar y ser escuchados como corresponde”.
En la misma línea, el presidente del Sindicato de Oficiales Motoristas y también consejero nacional de pesca, Eric Riffo, destacó la instancia como una oportunidad para corregir el proceso.
“para nosotros los laborales es una buena noticia, por cuanto nunca fuimos consultados sobre el documento que hoy está en trámite en el Congreso, y que definitivamente perjudica nuestro trabajo. El retiro está condicionado a que se van a revisar algunos puntos y se van a ir complementando con normativas más acotadas. Esto no es que se retire y no se conversa más de esto, sino que se retira y se va a ir conversando tema a tema, porque efectivamente hay cosas que rescatar y otras que son definitivamente para el sector pesquero en general. Estamos satisfechos con la medida y esperamos que cada norma que se presente al Congreso sea previamente consensuada. Estamos contentos y esperamos seguir colaborando para avanzar en una buena ley para el país”.
Por su parte, el presidente del Sindicato Interempresas de Capitanes de Pesca Industrial del Biobío y miembro del personal embarcado industrial, Juan Carlos González, valoró el retiro del proyecto como una señal de responsabilidad.
“esto es un retiro con la clara necesidad de una reevaluación del proyecto en todos los aspectos para generar una ley que sea acorde a los intereses de todos los actores, esto no puede ser una acción de carácter ideologizada sino que más bien de carácter técnico con una mirada de la actividad pesquera en todas sus dimensiones (…), aquí nadie sobra, todos vivimos de la actividad pesquera y necesitamos una ley que sea dinámica y que vaya en el sentido de proteger la actividad, me parece una acción muy responsable del subsecretario de Pesca”.
Nueva etapa en la discusión normativa
Desde el sector laboral esperan que el nuevo proceso permita incorporar de manera efectiva la participación de los trabajadores, especialmente en aquellas definiciones que impactan directamente el empleo y la continuidad de la actividad pesquera.
El retiro del proyecto abre así una nueva etapa en la discusión regulatoria del sector, en un contexto donde la institucionalidad busca equilibrar certezas jurídicas, sostenibilidad y viabilidad económica de la actividad.
Fotografía: Pescadores Industriales del Biobío