(El Mercurio) Por décima jornada consecutiva, el cobre anotó ayer una nueva alza, alcanzando su mayor valor desde octubre de 2015. Sin embargo, a diferencia de las sesiones anteriores, el factor que impulsó el precio del metal rojo fue el que más sorprendió: El triunfo de Donald Trump.
En los dÃas previos a las elecciones de EE.UU. los analistas atribuÃan la buena racha que vivÃa el cobre a un posible triunfo de Hillary Clinton, pero finalmente fue el resultado contrario el que disparó con más fuerza el valor de la materia prima.
El cobre cerró ayer con un avance de 5,77%, hasta US$ 2,42 la libra en la Bolsa de Metales de Londres, lo que equivale a su mayor alza diaria desde 2009.
Este repunte ayudó a moderar el incremento registrado ayer por el dólar, el cual cerró en $650,2 luego de elevarse tan solo $2,9.
Según expertos, el aumento en el precio del metal rojo se explicarÃa por dos factores. El primero, afirmó el gerente de estudios de la Sociedad Nacional de MinerÃa (Sonami), Ãlvaro Merino, tendrÃa relación con una de las propuestas de campaña de Donald Trump. “El aumento se atribuye a los anuncios del entonces candidato Trump en cuanto a incrementar el gasto en infraestructura y a las medidas que adoptarÃa tendientes a duplicar el crecimiento del PIB que impulsarÃa el nuevo gobierno de EE.UU.”, dijo Merino.
El segundo factor que explicarÃa el alza serÃa el planteado por el gerente general del Consejo Minero, Carlos Urenda, quien señaló que si bien no hay certeza, “pareciera ser una sobrerreacción inicial al resultado de la elección, donde se está buscando “refugio” en un commodity “.
Respecto a la posibilidad de que estos precios se mantengan en el futuro, el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), Sergio Hernández, sostuvo que “es altamente probable que a medida que se disipe la incertidumbre financiera el precio tienda al nivel que ha alcanzado en semanas previas”.
En este mismo sentido, Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining, precisó que “en el mediano y largo plazo hay que poner una nota de cautela, pues existe el riesgo de que un gobierno de Trump acelere la tendencia de una menor integración económica en el mundo, lo cual posiblemente reduzca el crecimiento económico en algunos puntos y con ello la demanda de materias primas y sus precios”.