(Diario Financiero) Hace unos dÃas, el ex ejecutivo de Codelco Thomas Keller se refirió a la baja productividad que afecta a la minerÃa chilena, advirtiendo de que el camino para mejorar la competitividad pasa por aunar fuerzas entre las empresas y el Estado.
No sólo él, también otros actores del mundo empresarial y economistas han salido a advertir de la baja productividad de la economÃa chilena, que en términos laborales no alcanza a ser la mitad de la registrada por los paÃses de la OCDE. En todo este asunto, la minerÃa es el rubro que ha registrado el peor desempeño en productividad.
Desde el 2000 a 2013 la productividad total de factores (PTF) del sector acumula una caÃda de 82,7%. La productividad por trabajador, un 96,3%. Mientras, la inversión minera aporta en promedio 6 puntos porcentuales al año sobre el crecimiento de la productividad.
Esto, de acuerdo al Ãndice de Productividad del sector de CLAPES –UC (Centro Latinoamericano de PolÃticas Económicas y Sociales), presentado ayer por su director, Felipe LarraÃn, junto a Hernán de Solminihac y Luis Gonzáles, investigadores de la institución.
Según el estudio, la PTF en la industria disminuyó en promedio 1,6% anual, en tanto que la productividad laboral (PIB de la minerÃa por trabajadores de ésta) lo hizo a un promedio anual de 0,3%.
Esta última variable registró una acelerada caÃda en el periodo comprendido entre 2000 a 2010, cuando anotó una baja promedio del 1,8% anual. A partir de estonces, se evidencia una paulatina mejora en ese indicador.
Las causas del descenso y efectos a futuro

Detrás de este brusco descenso CLAPES-UC advierte varios factores: la evolución de los salarios reales, el precio de la energÃa del sistema interconectado del norte grande (SING) y la ley del mineral, explica De Solminihac.
Con miras al futuro del sector, a pesar de la incertidumbre del precio del metal rojo y el descenso de la ley del cobre, desde la institución se muestran optimistas al considerar que existe espacio para mejorar la productividad en la reducción de costos de energÃa, el alineamiento de la producción adicional y la variación de salarios.
“Hay que seguir trabajando 
como paÃs en la industria minera para que la inversión sea atractiva y esto pueda traducirse en beneficios para el Estado. Si no hacemos 
nada el panorama es complejo, porque hay otros paÃses que están trabajando para mejorar 
esa productividad. Tenemos que 
seguir trabajando de forma coordinada entre el sector público y privado para que logremos mejoras significativas en la productividadâ€, señala.
“Los inversionistas claramente consideran esta variable dentro de su análisis para invertirâ€, agrega De Solminihac sobre la necesidad de implantar medidas para impulsar esta variable. Pese a todo, el ex ministro del gobierno de Sebastián Piñera dice estar optimista con la conciencia que se está generando sobre la importancia de resolver este problema.