Chile posee una gran extensión de territorio submarino adyacente al continente o a las islas oceánicas cuyo conocimiento geológico es aún escaso. En efecto, esta es una realidad a nivel internacional por cuanto solo el 5% de piso oceánico ha sido mapeado con alta resolución.
En este contexto, cabe destacar que como parte del Plan Nacional de GeologÃa del Sernageomin, el “Programa de GeologÃa Marina†busca generar información geológica sobre el piso oceánico, territorios insulares y Antártica. Dentro de su primera etapa, se contempla la elaboración de mapas geológicos escala 1:50.000 de las islas Robinson Crusoe e Isla de Pascua. Dentro de la fundamentación del programa, el Servicio pone de manifiesto la escasez de información en el área, lo que dificulta el despliegue de estrategias nacionales para la conservación y/o aprovechamiento de los recursos.
Esta información es parte del libro Chile Polimetálico, donde buscan establecer las bases de una estrategia nacional para la diversificación de una minerÃa chilena con una mirada polimetálica, más allá del cobre, y que adicionalmente defina un listado de recomendaciones para aprovechar las oportunidades de la actividad extractiva a partir de la demanda derivada de bienes y servicios y del desarrollo de proyectos de I+D+i en torno a sus encadenamientos productivos.
La importancia por investigar el fondo oceánico también surge entre las prioridades actuales en otros paÃses, por ejemplo, en el plan estratégico 2023-2018 del Servicio Geológico de Canadá (GSC) se identifican cuatro prioridades, una de ellas es fortalecer el conocimiento geológico en el territorio marÃtimo (offshore). Esto por los importantes recursos energéticos y minerales que podrÃa contener el suelo marino, aún indeterminados, asà como también por la importancia de este para la instalación de cables de telecomunicaciones e infraestructura mareomotriz. Donde además se destaca el rol clave de la información geocientÃfica de detalle para una administración eficiente y responsable.