Coincidencia en fortalecer la colaboración y el encadenamiento entre la academia y el sector productivo, manifestaron representantes de universidades y centros de investigación de la zona, reunidos en el marco del diálogo para iniciar el trabajo de elaboración de la Estrategia Minera Regional de Antofagasta 2023-2050.
Formar capital humano, aumentar la innovación, sintonizar los tiempos entre la academia y las empresas, promover la gobernanza multisectorial, y avanzar hacia la descentralización polÃtica, fueron parte de los temas que marcaron la jornada.
La actividad formó parte de las reuniones orientadas a reunir información para desarrollar una estrategia sólida, en el contexto de un trabajo que tendrá una duración de un año y que cuenta con el respaldo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD); el Gobierno Regional; y la Universidad Católica del Norte (UCN), a través de su Instituto de PolÃticas Públicas (IPP-UCN).
“Lo que buscamos es pasar de la minerÃa actual a una minerÃa sustentable basada en la innovación y en la ciencia. Por lo tanto, nuestros centros de investigación son fundamentales para que este cambio tecnológico se produzca, generando capital humano en nuestra región. Sin ellos no va a ser posible hacer esta transformación que va a mejorar la calidad de vidaâ€, destacó Gabriela Gómez, jefa de la División de Desarrollo Productivo e Innovación del Gobierno Regional.
Aseguró que el aporte de los centros de investigación y establecimientos de educación superior de la zona, constituyen elementos claves para el desarrollo de una estrategia minera regional.
Sobre este escenario, el director de la Escuela de Negocios Mineros (ENM) de la UCN, Ãtalo Montofré Bacigalupo, puso de relieve el aporte que pueden hacer los investigadores e investigadoras de la región en la puesta en marcha de la estrategia en la zona. “Desde la perspectiva de las universidades locales, debemos estar a la altura de lo que requiere la minerÃa en el ámbito de la transformación digital y en la autonomÃa de equipos, de tal manera que esto nos permita desarrollar la minerÃa, pero a partir de profesionales que salgan de las universidades localesâ€, indicó.
Explicó que, a nivel regional, se está en el punto justo para iniciar la preparación de la estrategia. “Hay que prepararse, instruirse y desarrollar materias temáticas conforme a dar cumplimientos medioambientales, sociales y especialmente a lo que se refiere a la economÃa de la regiónâ€, concluyó.
Capacidades en la región
El director del IPP-UCN, Cristian RodrÃguez Salas, destacó como fundamental el aporte de la academia y de los equipos de investigación regionales en la elaboración de la estrategia minera. Agregó que esta instancia de diálogo permite levantar una estadÃstica y registro de las capacidades que están instaladas en la zona, particularmente en las universidades. “Van a ser el corazón del desarrollo de esta estrategia y de muchas de sus iniciativas en el tiempoâ€, aseveró.
Subrayó que este tipo de encuentros sirven para recopilar información que será útil para materializar una propuesta de diseño, y de cómo se deben implementar las acciones de la estrategia, para que efectivamente los centros de investigación tengan un papel relevante para el éxito de la iniciativa.
Puso de manifiesto que en la región existen distintas capacidades. Citó como ejemplo el desarrollo del área ambiental en la Universidad de Antofagasta, y el ámbito de la economÃa y las polÃticas públicas en la UCN. Asimismo, remarcó que existen avances en temas como el agua desalada y el litio. “Hay muchas capacidades de estos centros que van a estar a disposición de la estrategiaâ€, remarcó.
La contribución de la academia también fue valorada por Ãlex Covarrubias Aranda, director del Consorcio HEUMA que reúne a las facultades de ingenierÃa de las universidades de Antofagasta (UA) y Católica del Norte (UCN).
“El enfoque que tiene el consorcio en su lÃnea de desarrollo apunta fundamentalmente a áreas que son fuertes en la región y que son las que pienso deberÃan reforzar la estrategia, como son el ámbito minero, la energÃa sustentable, especialmente la solar y, por supuesto, el habitar en una zona árida, como es el desiertoâ€, finalizó.