Salmones Camanchaca S.A. informó sus resultados financieros correspondientes al cuarto trimestre y al ejercicio 2025, reportando un desempeño operacional y financiero favorable, impulsado por mejoras productivas y una condición sanitaria estable.
Durante el cuarto trimestre, las cosechas alcanzaron 17.600 toneladas, un 4% superiores a las registradas en igual período de 2024. En el acumulado anual, las cosechas totalizaron 61.500 toneladas, lo que representa un incremento de 18% respecto del año anterior.
Los ingresos trimestrales alcanzaron US$108 millones, un 10% inferiores al mismo trimestre de 2024, debido a un 3% menor volumen vendido de salmón Atlántico y una caída de 7% en precios. En el total del año, los ingresos sumaron US$386 millones, un 5% menos que en 2024. La compañía destacó la reducción de 75% en las ventas de salmón del Pacífico, asociada a una menor siembra realizada en 2024.
En cuanto a precios, el salmón Atlántico registró una baja de 2,3% en el año y de 7% en el cuarto trimestre. Por su parte, el costo del salmón Atlántico vivo cosechado fue de US$3,97/kg en 2025, lo que representa una reducción de 9%. Como resultado, el margen medido como EBIT/kg aumentó desde 62 centavos de dólar por kilo en 2024 a 84 centavos de dólar por kilo en 2025.
Sin registrar mortalidades extraordinarias, la empresa evidenció mejoras operacionales que se tradujeron en menores costos y mejores condiciones sanitarias. El EBITDA del cuarto trimestre alcanzó US$13,6 millones, mientras que en el acumulado anual totalizó US$67,7 millones, un 38% superior a 2024.
El resultado neto después de impuestos acumuló US$25,5 millones en el año, un 83% más que en 2024, generando una utilidad líquida de US$24,9 millones, equivalente a 4,4 veces la registrada el año anterior.
El vicepresidente de la compañía, Ricardo García Holtz, señaló que “los esfuerzos que hemos desplegado en el tiempo por obtener mejoras operacionales y eficiencias productivas que sean consistentes con la sostenibilidad de nuestra actividad, han permitido contener costos y obtener mayores márgenes, dando frutos en 2025, un año con precios deprimidos por la mayor oferta noruega y chilena. A esa condición, se le sumaron aranceles en EE. UU. que presionaron aún más a la baja los precios al exportador, algo inesperado con el TLC que tenemos con nuestro principal socio comercial”.
Agregó que “desde una perspectiva más amplia, la industria cumple casi cuatro años de hostigamiento regulatorio y judicial impulsado por una ideología ambientalista radicalizada que busca el despoblamiento y el decrecimiento en el sur de Chile, financiando desde el extranjero organizaciones locales que estimulan la conflictividad, la judicialización y el bloqueo al progreso, y lo hacen directamente o infiltrándose en el Gobierno”.
Sobre este punto, concluyó que “hoy tenemos la esperanza que las nuevas autoridades elegidas destraben el bloqueo que ha cercado el desarrollo de la industria en estos muchos años, pues Chile tiene grandes ventajas no utilizadas que contribuirían con más crecimiento, más empleo, más impuestos pagados, y más vitalidad para el sur y para Chile en general”.
Finalmente, el ejecutivo indicó que “para 2026 estimamos cosechas cercanas a las 65.000 toneladas, marcando un nuevo hito de crecimiento gradual, pero sin pausa”.
Fotografía: Camanchaca