Instando a participar en la elaboración de la PolÃtica Nacional Minera 2050 (PNM 2050), el subsecretario de MinerÃa, Iván Cheuquelaf, encabezó la primera reunión territorial de esta polÃtica pública sostenida en la Región de Coquimbo, que en esta oportunidad convocó a representantes de La Serena, Provincia del Elqui, y a la que le seguirá un próximo encuentro con actores de Ovalle y Salamanca.
“Es muy importante recalcar nuestro compromiso con la participación ciudadana, porque es la única forma de ir sumando y fortaleciendo esta PolÃtica, permitiendo levantar las inquietudes, sugerencias, desafÃos y comentarios de todas las personas interesadas en hacerloâ€, declaró el subsecretario. A la fecha más de 1.000 personas han participado en las distintas fases de la PNM 2050, se han abierto 70 mesas de trabajo y realizado 14 talleres en las distintas regiones del paÃs.
Cheuquelaf destacó la importancia de la actividad minera para la Región de Coquimbo, que se refleja en su aporte al 26% del PIB regional –según datos del Banco Central-, en su participación de 86% en las exportaciones de la región, asà como en los 27.000 empleos vinculados a la minerÃa local, que benefician a igual número de familias.
Junto con lamentar el alza que ha tenido la desocupación regional producto de la pandemia, afirmó que la minerÃa cumplirá un rol fundamental en la reactivación económica, que en el caso de la Región de Coquimbo se prevé irá de la mano de 14 proyectos mineros, que en total suman más de US$5.000 millones en inversión, proyectándose 18.000 empleos en su fase de construcción y 3.800 empleos en su fase de operación.
Temáticas
Junto con agradecer la participación de los actores representativos de la provincia del Elqui, Roberto Vega, seremi de la Región de Coquimbo, valoró el interés que concita la construcción de una polÃtica ciudadana como la PNM 2050. “Fue una mesa notable en la cual tuvimos actores desde los pueblos originarios hasta la junta de vecinosâ€, subrayó.
En esta reunión regional de la PNM 2050 los participantes levantaron una serie de desafÃos, frente a los cuales propusieron: promover una participación ciudadana sustentada en información clara, transparente y accesible, cumpliendo con las normativas vigentes y estándares internacionales, para un diálogo incidente, que beneficie a los territorios; fomentar una participación ciudadana permanente en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), para generar comunidades empoderadas y de mejor relación con la minerÃa; hacer un levantamiento de información e inventario para el reconocimiento y creación de mecanismos para la conservación integral de glaciares.
En los ámbitos de capital humano y relaciones laborales, plantearon la necesidad de vincular la industria y los centros de formación, asegurando perfiles de egreso pertinentes a los requerimientos, para potenciar el empleo, la productividad, seguridad y desarrollo de los profesionales. También, trabajar en el ingreso y mantención de mujeres en la industria minera, creando equipos mixtos y focalizándose en la formación.
Otro eje abordado fue el de la pequeña y mediana minerÃa, frente al cual se propuso mejorar las capacidades técnicas y tecnológicas de los pequeños mineros, en colaboración con la mediana minerÃa, asà como reformar el sistema regulatorio y de fomento de la pequeña minerÃa.