Pese al avance que ha habido en la incorporación de mujeres en la minerÃa, y la importancia que ha tomado su visión en esta industria, aún hay realidades que muestran lo difÃcil que se hace su participación en un rubro tan masculinizado donde la discriminación y el acoso sexual siguen siendo temas a considerar.
Asà lo dejaron ver desde Women in Mining (WIM) en el webinar “Desafiando los estereotipos de género: la nueva masculinidad en la minerÃa del futuro”, patrocinado por Expomin.
Realidad
La vicepresidenta de Women in Mining (WIM), Carla Rojas, si bien destacó que hoy existe un 8,9% de participación femenina en el sector, enfatizó que una real transformación cultural organizacional “es cuando una mujer ya no tiene temor a ser acosada en su lugar de trabajo, es cuando viene una integración plena, cuando uno vea esta transformación pero además sistémicamente sostenida en el tiempo”.
“Vemos que desde 2012 que se hacen acciones afirmativas, vemos varios protocolos firmados, compromisos, palabras, pero que finalmente quedan en los documentos (…) creo que tiene que ser más acción y menos polÃtica”, agregó.
En la misma lÃnea, reveló que “nosotras sabemos como Women in Mining que todavÃa hay acoso sexual porque sus casos nos llegan a nosotras, también sabemos que las mujeres en alta dirección todavÃa siguen sufriendo discriminación indirecta. Entonces estas acciones de discriminaciones indirectas permanecen en la industria e inhiben y boicotean los avances”.
A su vez, señaló que “he hecho estudios a nivel nacional en las barreras de incorporación de la mujer a la industria y creo que las principales son, la puerta giratoria, porque muchas veces se preocupan de atraer a mujeres a la industria, pero si yo no he hecho la preparación del cambio cultural real, lo que genero es la puerta giratoria, las mujeres ingresan y se retiranâ€.
Transformación cultural
Por su parte, el panelista invitado a este encuentro online, Miguel Lorente, profesor titular en la Universidad de Granada y experto internacional en violencia de género, no sólo resaltó el acoso que sufren las mujeres en el mundo laboral, sino la importancia tiene su participación en lo que respecta a su visión y expertise; especialmente en el tema de los cuidados de las personas.
“La incorporación de la mirada de los cuidados en la industria es aportada gracias a la experiencia y a las posiciones que las mujeres precisamente han ido incorporando”, indicó.
Dentro del mismo contexto, planteó interrogantes sobre si los hombres del pasado podrÃan realizar la minerÃa del presente, a lo que sostuvo que “no es una cuestión de fuerza, es una cuestión de conocimiento (..) es un conocimiento adquirido a través del estudio a través del estudio, a través de la investigación, por lo tanto, vemos ahà una clara transformación”.
“La minerÃa y su vocación a ese cuidar,  ha desarrollado un cuidado hacia el futuro. Cuando estamos haciendo las cosas como las estamos haciendo en el momento actual estamos procurando darle sostenibilidad a la situación actual y de alguna manera estamos cuidando el crecimiento y progreso de la sociedad, estamos cuidando el mantenimiento de la minerÃa”, añadió el especialista.
A su juicio, la construcción del machismo es tan coherente que cuando las mujeres se van incorporando a espacios –históricamente- masculinizados, pues “vemos que no son integradas de la manera simillar a como lo son los hombres. Es más, no sólo sufren esa situación pasiva de la discriminación, que no es tan pasiva, sino que invisibilizada, sino que además sufren violencia como es el acoso sexual, que dificulta aún más la integración de las mujeres”.
Y añadió: “Todo se traduce en términos prácticos en una clara desiguladad y discriminación cuando una vez que están dentro de la minerÃa se les permite bajar a la mina pero no se les permite subir a los puestos de dirección con la misma facilidad que se les permite bajar a la mina”.